Realizado el pasado 14 de noviembre el “Taller de Descubrimiento Sensorial” del Proyecto Gusapir

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El pasado viernes, 14 de noviembre, un grupo de jóvenes agricultores y ganaderos de Navarra pudieron disfrutar de una jornada en la que descubrieron de una forma diferente los productos de nuestra tierra.

La vista, el olfato, el oído, el gusto y el tacto son los sentidos mediante los cuales las personas conocemos y nos relacionamos con nuestro entorno, son el instrumento para captar las impresiones de los objetos y convertirlas en sensaciones en nuestro cerebro. Esta jornada, realizada dentro del proyecto Gusapir, pretende que los profesionales del mundo agrario conozcan sus productos desde un enfoque distinto, percibiendo los diferentes matices que puede ofrecer cada uno de ellos a nuestros sentidos.

Para ello, se realizó una degustación de un menú y Yolanda Narvaez, de Casa Gurbindo, fue dirigiendo a los asistentes para que usasen todos sus sentidos en cada uno de los platos. La vista de la cocina y la cocinera terminando de elaborar los platos ya crea en nuestro cerebro una sensación de hambre y deseo de comer; el olor de la comida abre el apetito y ayuda a identificar cada ingrediente de la receta; el incesante sonido de los cacharros de cocina e incluso el del plato posándose en la mesa nos incita a comer; dejar los cubiertos a un lado y poder coger la chuletilla del cordero es un pequeño placer; y sobre todo, degustar los sabores de cada receta. Estos pasos los realizamos sin darnos cuenta en nuestra vida cotidiana, pero si nos paramos a reflexionar y los realizamos con pausa, cada pequeño detalle aporte nuevas sensaciones a un hecho tan cotidiano como comer.

El menú de los productos de calidad de Navarra estuvo compuesto por Borraja ecológica de temporada de Casa Gurbindo (Pamplona) con Aceite de Oliva Virgen Extra Biosasun Ecológico (Allo);  Cordero al Chilindrón con Carne Ecológica Menaut (Izalzu) yPastel Vasco de Pastas Urrutia (Ujue).

En el primer plato, además de los beneficios de la borraja, los asistentes pudieron tocar una planta de borraja en crudo, lo cual es muy característico con sus hilos y su tacto particular. Por otro lado, pudieron destacaron su textura única de un alimento muy de nuestra tierra, su gran cantidad de agua. Además, degustaron el plato con y sin aceite, así percibieron los matices que aporta este aceite realizado con olivas variedad Arbequina y Arróniz, y olieron un aceite de olivas verdes, lleno de aromas afrutados, de frutas frescas, almendras y alcachofa y con una textura especial.

El plato de cordero al chilindrón se presenta con su olor fuerte e intenso, y permitió a los participantes sentirse como niños usando sus manos para comer y sentir el tacto del producto. Después, volvieron a los cubiertos y degustaron un plato lleno de texturas gracias a las verduras, la salsa, la carne e incluso la grasa del cordero.

Para terminar esta inmersión diferente en la cocina, lleno el plato sin el que la comida no esta completa: el postre,  Pastel Vasco de Pastas Urrutia (Ujue). Un postre de origen vasco francés que aporta texturas diferentes al resto del menú gracias a su crujiente y su melosidad, además de ofrecer un gusto desconocido durante la degustación: el dulce.

Los participantes terminaron la jornada encantados con esta nueva visión de una comida y de los productos que ellos mismos tienen en su tierra. La actividad desarrollada en el marco del proyecto europeo de cooperación GUSAPIR (EFA 278/13), cofinanciado con fondos FEDER del programa POCTEFA 2007-2013.

Podéis visitar la galería en este enlace. Y también podrás acceder a nuestro cartel haciendo clic aquí.

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